Web Master: gaviola@eresmas.net
| A inicio | A Lugares en nuestra Página | A Nuestros Escritores | A Certámenes y Noticias |
| En las lindes de mi mundo |
|
|
El tiempo allí no pasa. Sigue estancado en mi campo castellano. Recio, áspero y frío en invierno; cubierto de algodones en niebla de perlas grises. El aire revolotea entre gélidas campanadas en la inmensidad del silencio... Aún así, es mi tierra, mi mundo, mi esencia. Es mi barrio chico, prendido en los bordes de mi alma que, cuando estoy lejos, la añoranza destila lágrimas negras por esa tierra que es calle de ida y vuelta, ensanche de mis raíces y ventanal del más profundo sentir.
Entonces, los viejecillos de luna seca y sonrisa parca, sientan su esqueleto en esas noches de aire suave contando historias sobre mis calles mojadas de recuerdos. Ven pasar la vida en las horas que el sol duerme al abrigo del rumor de palabras con savia... Y es que en mi pueblo, las tinieblas encandilan tanto a las luciérnagas como a esos hombrecillos en las noches de verano a los largo de los caminos empinados de un Simancas con esencia de mujer vieja y dolorida. Corro a los verdes campos de la Castilla serena y jocosa en los días en que se viste de fiesta; salpico mis verdades entre gente de oro cal y siembra.
Pero... en mi corazón llevaré tatuado el viejecillo de luna seca y sonrisa cálida que me contaba historias en la calles de mi pueblo cuando era niña, cuando era joven y, hoy, cuando la plata se ciñe sobre mis sienes, aún recuerdo aquel pueblo de mi infancia.
MªÁngeles Cantalapiedra
|