A inicio A Lugares en nuestra Página A Nuestros Escritores A Certámenes y Noticias

 

Volver a Nuestros Escritores

 

 

Nuestra Escritora nació  allí donde el  Río Grande Moro, el Padre  Guad-El-Qevir, va a reposar de su larga andadura

 

Isabel María Garrido Muñoz

 Nació en Tánger (Marruecos). Pero no tenía aún cinco años cuando vino a buscar en Sevilla al Padre Guad-El-Qevir. En esa ciudad creció, vive y quiere seguir mientras le queden alientos.

Titulada en Bachiller Superior, estudió Secretariado y, desde hace 25 años, ejerce como Secretaria de Dirección.

Su pasión por las letras la descubrió en el año 1997, al presentarse a un concurso de letras de sevillanas, convocado por una emisora local y patrocinado por el Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, en el que obtuvo el 2º premio de poesía con  “Canto al Guadalquivir”.

En el año 2002, fue autora del tema “Sin motivos”, del disco “Una mujer de la mar”, del cantante local, Juan Valladares.  

 

 

Volver a Lugares en nuestra Página

 

Títulos

Canto al Guadalquivir

Tánger en la memoria
 
 
 
 
 
 
 

TEXTOS

CANTO AL GUADALQUIVIR

(Sevillanas)

I

Yo le canto
a ese Río
que Guadalquivir se llama.

 Tiene encanto y señorío
belleza y poderío
y por eso yo le canto
a la magia de mi río.

 Testigo de mil amores
en las noches de Sevilla
se reflejan en tus aguas
los besos y las caricias.

 Y te sientes orgulloso
como un padre de su hija
por eso siempre tu estarás
acariciando a Sevilla.

   

II  

Yo le canto
a ese Río
que Guadalquivir se llama.

 Como si fuera un espejo
eso parecen tus aguas
y por eso te dedico
mi cante por sevillanas.

 Famosa Torre del Oro
que se asoma y se retrata
y tu a ella le sonríes
cuando se mira la cara.

 Y te sientes orgulloso
como un padre de su hija
por eso siempre tu estarás
acariciando a Sevilla.

   III  

Yo le canto
a ese Río
que Guadalquivir se llama.

 ¡Quién pudiera ser barquita!
para vivir en tu orilla
y susurrarte al oído
que eres una maravilla.

 Y digo a los cuatro vientos
“pa” que sepa el mundo entero
que no existe otro río
con más gracia y salero.

 Y te sientes orgulloso
como un padre de su hija
por eso siempre tu estarás
acariciando a Sevilla.

 

IV

 Yo le canto
a ese Río
que Guadalquivir se llama.

 La luna te ilumina
embrujándote al mirarla
y tus aguas se convierten
como si fueran de plata.

 Desde Sevilla a Sanlúcar
brillas en las madrugadas
y contemplas las estrellas
que aparecen hasta el alba.

Y te sientes orgulloso
como un padre de su hija
por eso siempre tu estarás
acariciando a Sevilla.

 ISAMAR  Marzo 1997

Volver a Títulos

 

     
A inicio A Lugares en nuestra Página A Nuestros Escritores A Certámenes y Noticias