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Alix Elena Rosales-Fazio nació en San Carlos
de Zulia-Venezuela, en 1968. Reside en
Catania (Sicilia). Licenciada en Letras y
Educación en la Universidad de los Andes,
ULA (Mèrida-Venezuela), cursó estudios de
postgrado: Maestría en Educación Superior
Universitaria, Universidad Fermín Toro (Mèrida-
Venezuela)
Su actividad pedagógica es amplia:Profesora
Universitaria en Universidad Nacional
Experimental Sur del Lago UNESUR en Santa
Bàrbara de Zulia(1994-2001), Universidad
Pedagògica Libertador, UPEL en El Vigìa-
Mérida (2001), actualmente es Profesora de
-como ella dice- Madre Lengua
Española.
Y, además, es ama de casa.
Su actividad literaria ha merecido
publicaciones do en varias Web de Internet y
en algunas revistas y periódicos de su país
de origen. También ha participado en varias
Antologías:
-
SENSIBILIDADES ORO.
Antologìa Internacional. Alternativa
Editorial, Ourense-España
-
I
ANTOLOGÍA DE NARRATIVA
DE LA ASOCIACIÓN DE ESCRITORES DE
MÉRIDA. Consejo Nacional de la
Cultura, Asociaciòn de Escritores de
Mèrida. Fondo Editorial “Ramòn
Palomares”, Merida-Venezuela.
Pero ¿cómo se inició esta Escritora nuestra
en el oficio de las letras? Dejemos que sea
su propia voz la que nos lo diga:
Un día soñé con palabras y eran como
mariposas en vuelo. Las observaba desde
lejos sin poderlas alcanzar, porque su
naturaleza es danzar con el viento. Su
belleza se apoderaba de mis sentidos, me
embriagaban con sus significados; me
perfumaron con su aliento de esperanza y sus
sudores de realidades.
Me sumergí en su juego de sueños y comencé a
dibujar y pintar su paraíso sobre papel en
blanco y volábamos juntas en cada ángulo de
eternos encuentros. Soy sólo uno de sus
caprichos, no se dejarán atrapar por mí en
sus vuelos; nuestros encuentros serán
siempre simbólicos, aparentes, y al
despertarme de cada ensueño, bostezo
ficciones, construyo horizontes de principio
a fin, imaginando que puedo traducir con mis
palabras su sangre, el rocío de sus frases,
sus laberintos de sentimiento y sus
universos de significados.
Nací venezolana y dejé mi corazón enterrado
bajo la sombra de un árbol de araguaney, con
una ofrenda de orquídeas lilas. Todas las
mañanas, con la magia de la nostalgia y la
melancolía, oigo cantos de “turpiales y de
cristofués”, perfumados a cafecito recién
colado.
Soy un capricornio del modelo 68’,
es la
única convicción que me justifica. Y las
historias que pongo en vuestras manos, son
como hijos, porque las amo del mismo modo
que se aman a los hijos. Podrán
estar
llenos de vicios y defectos, pero no por eso
dejan de ser nuestros hijos, tan bien amados
y colmados de bendiciones. Ellos son como
las mariposas que abren sus alas del
capullo, dejando atrás su condición de oruga
para nacer, crecer y volar.
Con el tiempo, he sido Evalix, entre otros
artificios de mi "otredad", diseminada en la
vasta red de Interet; si os tropezáis alguna
vez con ella, debéis saber que es parte de
mi y yo misma. A veces la tecnología
sirve para despertar inquietudes, para abrir
crisálidas
de la sensibilidad.
Creo
que ha sido un formidable encuentro entre
mi realidad, mis sueños
y la palabra. He aquí
mis mariposas... en vuelo.

Seguid leyendo a Alix en su propio
Libro. Es un verdadero placer |